¡Que
vivan las cosas sencillas! ¡Viva Pipillola!
el
lugar más cercano al cielo,
caja
llena de flores, de colibríes
donde
se ven conejos
haciendo
travesuras en los cultivos.
aquí
todo los días
llega
el sol corriendo
para
escuchar los gallos que cantan de Pipillola
aquí
las
cocinas lanzan flechas de humo al cielo
anuncian
el nacimiento de la tortilla
aquí
el amanecer es vibrante
los
hijos del campo se alborotan
el
ganado conspira para escapar del corral
los
pájaros gorjean, anuncian
simplemente
que
todo ha vuelto a empezar.
Del
libro Poemarin
Del
piñón al espiguero
Hugo David Ávila